Renacer en fuego
Renacer en Fuego
Esta pintura nació en marzo de 2024, durante mi primer evento de pintura en vivo en Málaga. Lo recuerdo como si fuera ayer: ese momento en el que estás parada frente al lienzo, con el ruido de la música al fondo y un público que te mira sin saber que tú también te estás mirando a ti misma… pero desde dentro.
Llegué a ese evento con una mezcla rara entre miedo y euforia. Era la primera vez que me permitía mostrarme completa, sin máscaras, sin filtros, sin la versión correcta o segura de mí. Era la primera vez que entregaba mi arte mientras era observada por más de 300 personas, vulnerable y expuesta, pero también encendida.
Ese día no solo pinté; volví a mí.
Mientras los colores caían sobre el lienzo, algo en mí empezaba a ordenarse. Esta figura femenina, firme, brillante, intensa, no fue algo que pensé: fue algo que emergió. Yo estaba ahí, en público, pero al mismo tiempo viviendo un ritual íntimo conmigo. Cada pincelada tenía un mensaje que yo no sabía que necesitaba escuchar:
“Estás aquí. Estás viva. Y mereces ocupar espacio.”
Los colores fuertes, el contraste, el fuego cálido del naranja detrás del cuerpo… no fueron decisiones estéticas, fueron descargas emocionales. Yo venía de una etapa en la que había perdido mi fuerza, mi valor y mi verdad. No me sentía suficiente, ni vista ni poderosa. Y mientras pintaba este torso brillante, dinámico, lleno de vida, entendí que no estaba creando un cuerpo: estaba creando mi regreso, mi universo.
Esta obra fue una sanación en directo.
Fue el momento en el que dejé de pedirme permiso para existir.
El momento en el que solté la versión apagada y tímida de mí y dejé que saliera la que ardía por dentro, la que no se juzga, la que se permite disfrutar y divertirse del momento, la que no tiene que ser perfecta para agradar a los demás porque simplemente no era necesario.
Cuando terminé, mucha gente se me acercó. No aplaudían la técnica ni la composición: aplaudían la energía. Aplaudían que yo misma me hubiera atrevido a mostrarme. Que me había permitido ser fuego sin pedir perdón. Ese dia fue un antes y un despues, porque fue alli donde pude conectar con la autenticidad de mostrar lo que mas amo hacer, fue un momento donde muchas capas viejas de mi se cayeron y es como si me hubieran dado la oportunidad de cambiar de piel e integrar el sentirme diferente, sentirme yo, en mi mejor momento, plena en mi juventud, en mi alegria y satisfacción por lo que habían creado mis manos, porque simplemente son momentos que no se repetiran jamás y solo la acitud con la que afrontemos las experiencias nos llevará a sacar el jugo y disfrutar de estar vivos hoy.
Y eso detonó algo grande.
A partir de ese día, mi vida y mi arte tomaron otro rumbo. Fue un antes y un después. Un punto de inflexión en el que entendí que mi autenticidad es mi mayor poder. Que cuando pinto desde mi centro, desde mis cicatrices y mi luz, no solo creo arte: sino que también creo transformación.
Esta obra es un símbolo.
Es mi renacimiento.
Es la versión de mí que se miró, se reconoció y decidió volver a la vida.
Por eso cada vez que la veo, recuerdo quién soy:
Una mujer que arde, que crea, que renace y que no se esconde.
“Renacer en fuego” forma parte de mi colección actual y se encuentra disponible.
Si su historia resuena contigo y sientes que esta pieza desea acompañarte en tu propio proceso, puedes escribirme para más información.

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